La obesidad es una creciente preocupación de salud global, afectando a más de 650 millones de adultos en todo el mundo. Caracterizada por una acumulación excesiva de grasa corporal, la obesidad está asociada con numerosos riesgos para la salud, incluidas enfermedades cardíacas, diabetes tipo 2 y ciertos tipos de cáncer. Además de estos riesgos, la obesidad también puede tener un impacto significativo en la movilidad.
La distrofia muscular (DM) es un grupo de trastornos genéticos hereditarios caracterizados por debilidad muscular progresiva y degeneración. Existen más de 30 tipos diferentes de DM, cada uno con síntomas, gravedad y edad de inicio variados. Algunas formas de DM afectan principalmente a los niños, mientras que otras pueden no aparecer hasta la edad adulta. A pesar de las diferencias entre los diversos tipos, un aspecto común es el impacto en la movilidad.
La esclerosis múltiple (EM) es un trastorno neurológico crónico que afecta al sistema nervioso central, causando inflamación y daño en la vaina de mielina que protege las fibras nerviosas. Este daño interrumpe el flujo normal de impulsos eléctricos a lo largo de los nervios, resultando en una amplia gama de síntomas que varían de una persona a otra. La EM afecta a más de 2.3 millones de personas en todo el mundo, y aunque la causa de la enfermedad aún se desconoce, se piensa que una combinación de factores genéticos y ambientales juega un papel.